martes, 22 de diciembre de 2009

Mitos Navideños V. La Estrella de Belén

¿Que hizo que tres magos recorrieran los caminos hasta un pequeño rincón de Judá llamado Belén?  ¿que antiguo GPS los guió? ¿Por que en ese momento?  Mateo basa este impulso en algo que atraería a todo sacerdote babilonio que se preciara, una manifestación astrológica:

  • Mateo 2.2 "¿Donde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque hemos visto su estrella al oriente y venimos a adorarle."
 
El evangelista se refiere siempre a la estrella como un fenómeno natural, puesto al servicio divino, pero natural al fin y al cabo. Y algo que parece a primera vista tan sencillo, ha supuesto el despliegue a lo largo de los siglos de gran cantidad de esfuerzo para averiguar la naturaleza de este fenómeno que nos narra Mateo.

Lo primero que surge es la idea de una “nova”; una estrella que estalla súbitamente con una gran luminosidad durante un breve lapso de tiempo, si esta explosión es de dimensiones tremendas estamos hablando entonces de una “supernova” un suceso capaz de hacer aparecer súbitamente en el firmamento una luminosidad similar a la del planeta Venus. De estas supernovas se tiene registro de 3 en los últimos mil años, en 1054, 1572 y 1604 ¿pudo ocurrir también en tiempo de Herodes? En esa época la astronomía griega ya había consumido sus mejores años pero seguía existiendo, y un fenómeno de las dimensiones de una supernova no se les hubiera pasado desapercibido, por este motivo la explicación de la supernova suele ser rechazado.

Otra explicación, es la aproximación de dos cuerpos celestes de tal forma que un observador en la tierra, los viera como uno solo y con una luminosidad más intensa de lo habitual en el firmamento, estamos hablando de fenómenos del tipo de las alineaciones planetarias. Estos movimientos están muy estudiados en la actualidad, y los astrónomos son capaces de rastrearlos con gran precisión hacia el pasado en varios miles de años, así sabemos que en año 7 a.C, Jupiter y Saturno se acercaron mucho, pero no lo suficiente como para confundir a unos astrónomos expertos como los babilonios, vamos que no iban a caer en el error de creer que se trataba de un solo cuerpo celeste.

Así que solo nos queda una posibilidad, un cometa. Cuerpos que van y vienen y que hasta hace 200 años no existía una forma de predecir sus apariciones. Esta imprecisión de los cometas hacía que fueran tratados como portadores de mal agüero, pero para algún mago un cometa pudo estar relacionado con la aparición de un Mesías. Actualmente son conocidas las trayectorias de varios cometas, y se tienen catalogadas tanto sus visitas futuras, como las pasadas. De esta forma sabemos que en tiempos de Herodes un cometa visitó la Tierra, era el año 11 a.C. y el cometa Halley nos hizo una de sus pasadas; precisamente forma de cometa es la más habitual de la Estrella de Belén en nuestros nacimientos.

Cabe suponer que tras la muerte de Jesús, alguno de sus discípulos recordara este suceso de la época de su nacimiento. Teniendo en cuenta que el judío medio no era un gran experto en astronomía, al relacionar esta con los cultos paganos, no es de extrañar que alguien así se refiriera a un cometa simplemente como una estrella.

Mateo bien pudo hacerse eco de esta historia e incluirla en su evangelio, pero como decía, estamos enteramente en el campo de las suposiciones.

Fuente: Guía del Nuevo Testamento de Isaac Asimov

14 comentarios:

Nikkita dijo...

Como siempre me ha encantado la explicación. La verdad es que siempre he creído que en realidad había sido un cometa por la forma en la que desde siempre se ha descrito o se ha utilizado la estrella del Belén, y si encima se sabe que por aquella época pasó uno, parece la teoría mas probable.

La Dame Masquée dijo...

Sí, yo tambien imagino que se trataria de un cometa. Las fechas parecen ajustables, y claro, realmente no se puede esperar que la gente matizara mucho con el hecho de que fuera una estrella o bien otra cosa parecida.

Buenas noches, monsieur

Bisous

Cayetano dijo...

Yo también me apunto a la teoría del cometa: la estela que deja es muy significativa. Lo que sí parece claro es que no anunciaba nada terrenal, ningún nacimiento importante ni nada parecido. Los cometas tienen una lógica particular alejada de nuestra lógica mundana y de nuestrosreligiones.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Nikkita,

Gracias por tu comentario, si parece que la Estrella de Belén es un cometa....

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Dama,

las fechas del nacimiento de Jesucristo no están claras y aunque parezca una contradicción su nacimiento fue antes de Cristo...

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Cayetano,
Supongo que en el momento de elaborar los evangelios fue una época de muchos comentarios, muchos recuerdos sin tón ni són, mucha mitificación y alguien sumó dos y dos con el cometa y el nacimiento y el resultado en vez de 4 le salió 5...

Annick dijo...

Ni Estrella de Belen , ni cometa , es la fe la que nos ilumina a algunos .
A sido un placer descubrir tu blog .

Besos desde Málaga.

CarmenBéjar dijo...

La historia del cometa Halley también la había escuchado yo. En todo caso, en sociedades antoiguas se daba una gran importancia y significado religioso a los fenómenos atronómicos. Relacionar el paso de un cometa con el nacimiento del Mesías no es extraño. Aunque dadas las ciscunstancias también pudo no ocurrir. Me explico. Como la redacción de los Evangelios fue posterior se inventaron la presencia de una estrella para que todo concordara con las profecías que aparecían en el Antiguo Testamento. Por eso los astrónomos nunca vieron tal fenómeno.

Un beso

Sila dijo...

Hace tiempo escuché a alguien que pudo tratarse del Haley. No sé si coincidiran las fechas.

Un saludo y Feliz Navidad!

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Annick,

Bienvenida al blog.... como bien apuntas la fe puede llegar a mover montañas

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Carmen,

Todo aquello está envuelto en la niebla histórica, sobre todo al no contar con fuentes prácticamente fuera del evangelio, que es una fuente parcial.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Sila,

las fechas coinciden más o menos, pero claro teniendo en cuenta que tampoco está clara la fecha del nacimiento de Jesús... se puede considerar que fue por ahí año arriba año abajo...

UnConquenseMás dijo...

En primer lugar, enhorabuena de nuevo por tu trabajo Jose Luis,

Es cierto, como bien dices, que debido a las fuentes tan escasas y parciales que tenemos, es casi imposible atribuir una naturaleza cierta a la Estrella de Belén. La Teoría del Cometa Halley es una de ellas, entre otras muchas. En un estudio de 1999 del Instituto Astrológico de Canarias se dice que fueron una sucesión de acontecimientos astronómicos especiales. En primer lugar una conjunción astronómica entre Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis, muy asociada al mesianismo judaico y que se podía presuponer que los astrónomos de entonces lo podrían identificar como una señal astrológica, más que visual en el cielo, de un suceso importante para el pueblo de Israel. Y esto, unido a la explosión de una supernova, unido a la de una nova, hecho que, según datan las fuentes chinas – por entonces las más fiables de la época- podía contemplarse incluso durante el día. Añadiéndose además que a los Reyes se les presumía grandes conocedores de los designios celestes, e incluso se les hace seguidores de la religión del Zoroastrismo. Esta es pues, una primera explicación posible, basándonos en hechos más o menos veraces.

El problema es que quizá partamos de una base incorrecta: decir que sólo había una estrella. De hecho, si atendemos a los textos Sagrados, estamos hablando entonces de dos o tres objetos luminosos. En primer lugar, uno fijo, que señala inmóvil el lugar, la supuesta gruta. El otro es un objeto suceso móvil ( ya sea conjunción planetaria, nova o supernova) , pero que durante nueve meses estos Reyes la van siguiendo hasta que se detiene en un lugar preciso, pero en el que ya se encontraba la anterior fija. Y luego hay una tercera luz, la “Gloria de Yahvé”, que es la que está permanentemente dentro del establo o gruta o pesebre, que irradia desde el momento en que nació Jesus, luz permanente y paralizante, según el Evangelio de Santiago, que hace que los pastorcillos que acudían se queden completamente paralizados, hecho que favorece que nadie vea a María parir, y que cuando todo regresa a la “calma” ya se vea al niño en las manos de su madre completamente limpio y aseado. Una puesta en escena muy curiosa, la verdad. En los evangelios apócrifos, José también describe esta paralización.

Esperamos ansiosos tu próxima entrada. Saludos.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Querido paisano.... una vez gracias por tu comentario que complementa perfectamente a mi entrada, la teoría que apuntas a una serie de acontecimientos astronómicos puede ser otra explicación, lo que me sigue llamando la atención es que solo Mateo lo refleje y no los otros 3 evangelistas.