domingo, 27 de junio de 2010

"Hazañas" Bélicas IV. La flota rusa del Báltico

En el otoño de 1904 Rusia y Japón estaban en plena guerra, por esas fechas el Zar Nicolás II decidió enviar su flota del Báltico hacia Asia. Para ello los barcos rusos se embarcaban en un periplo naval de 18000 millas (aprox. 33000Km), un viajecito que les suponía bordear el Cabo de Buena Esperanza, es decir, medio mundo.

Para esta misión el Zar eligió personalmente al Almirante Zinovy Rozhestvensky, debido a su fama y métodos para mantener la disciplina sus hombres le apodaban Perro Loco.

Rozhestvensky se encontró con una flota rusa anticuada, lenta y con una tripulación mal entrenada y desmoralizada, tal era el caso, que durante unas maniobras preparatorias trataron en vano de dar en un blanco, y el único disparo que llegó en condiciones impactó sobre el barco que remolcaba dicho blanco.

Pero los despropósitos no terminaron con esto, cuando pasaban por aguas británicas, frente al puerto de Hull, fueron avisados por el Almirantazgo inglés que cuatro torpederos, construidos para los japoneses en el Reino Unido, habían sido entregados a sus tripulaciones y se dirigían hacia ellos. En medio de una niebla matutina los rusos divisaron lo que creyeron que eran los torpederos japoneses y abrieron fuego contra ellos, consiguiendo hundir uno de ellos; el problema es que estos no eran los torpederos, sino unos pesqueros ingleses. Este incidente tuvo varias consecuencias, unas jocosas, como la chifla general de los periódicos de medio mundo, y otras no tan graciosas ya que esto supuso el que se negara asistencia a la flota rusa en los puertos neutrales por donde pensaba reabastecerse, y además casi provoca el que la Royal Navy saliera en su busca. A esta aventura se la conoce como el Incidente de Dogger Bank.

Pero como diría Superratón, no se vayan todavía que aún hay más; a su paso por el norte de África uno de sus barcos se enredó con un cable y su capitán ordenó cortarlo, se trataba del cable de comunicaciones entre Tanger y Europa, resultado: cuatro días de incomunicación entre África y Europa.

Más adelante, el buque taller de la flota rusa entabló un singular combate naval, su tripulación disparó más de 300 obuses contra una flota japonesa que resultó ser un pesquero alemán, una goleta francesa y un mercante sueco, parece que en este encuentro no se contabilizaron desgracias personales.

Finalmente el 27 de mayo de 1905 en el estrecho de Tsushima, la flota de Rozhestvensky se encontró con la japonesa, la debacle rusa fue total, toda la flota hundida y la que no, pues capturada.

En el juicio a los responsables, Rozhestvensky salió exonerado de toda responsabilidad, supongo porque el bueno del almirante había recibido una esquirla de metralla en la cabeza al comenzar la batalla que lo dejó inconsciente, el pato lo terminó pagando el Almirante Nikolai Nebogatov que fue al que le quedó el "honor" de rendir lo que quedó de su flota.

Fuentes: www.saber.golwen.com.ar y wikipedia

18 comentarios:

Xibeliuss dijo...

Desde luego, una "hazaña" bélica en toda regla. Mira, contra los pesqueros no se les daba mal del todo.
Que desastre

La Dame Masquée dijo...

Buf, Rozhestvensky parecía pariente de Pierre Nodoyuna. Hubo almirantes mas capaces, desde luego.

Feliz domingo

Bisous

Nikkita dijo...

Un despropósito detrás de otro, Jose Luis, parece una pelicula de risa... a veces la realidad supera la ficción!.
Buen domingo. Saludos.

Cayetano dijo...

La derrota rusa frente a Japón revelaba la existencia de un sistema anticuado, inoperante, obsoleto... que apuntaba directamente al corazón al sistema zarista, carente de sentido, un lastre para el desarrollo y la modernización de Rusia. No es casual que al año siguiente estallara el primer ensayo revolucionario, aunque todavía faltaba más de una década para la revolución de verdad.

Juan dijo...

Desde luego, vaya cúmulo de despropósitos y de inutilidades. ¡Para que luego digan de nosotros los españolitos! De todas formas me agradan esas desgracias cuando me acuerdo de que en 1820 nos engañaron los rusitos con una flota putrefacta, un timo al tontiforme de Fernando VII.
Saludos José Luis.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Xibeliuss... si contra barcos desarmados lo bordaban jajajaja....

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Dama,

No creo que toda la culpa sea del almirante, con los mimbres que tenía tampoco podía hacer malabares, pero si, sin duda en un fiasco de este tipo su responsable máximo ha de ser por fuerza el mayor culpable...

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Nikkita,

La verdad es que cuando miré cosas para esta entrada esta historia me recordaba a aquella peli del submarino pintado de rosa...

Saludos,

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Juan,

Pues si, no todas las chapuzas son Made in Spain... lo del incidente de Fernando VII lo desconozco por completo...

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Cayetano... sin duda esto no era más que otro síntoma de una decadencia imparable...

Juan dijo...

Pues sí, en los años 1814 a 1820, en la primera época absolutista del reinado de Fernando VII, al empezar las guerras de Emancipación de Hispanoamérica, el rey felón acudió a la compra de una flota de barcos al zar de las Rusias para embarcar a un ejército contra los libertadores americanos.
La flota que se salvó en Trafalgar y seguía siendo buena, se pudrió en sus muelles, atracada, durante la Guerra de la Independencia. En esos años hubo de comprarse una nueva. Se optó por comprarla al zar. Resultó cara y ya casi podrida antes de llegar a los muelles españoles. Todo un timo, pues España pagó religiosamente por adelantado. Y eso que las arcas de España ya estaban heridas por las destrucciones de la Guerra del Francés.
Saludos José Luis.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Que lince el Ferninandus...

CarmenBéjar dijo...

¡Qué desastre! Pero, ¿dónde les habían dado el "carnet" de soldados? ¿En una tómbola? Claro, que contra pesqueros indefensos así cualquiera...

Un saludo

Mathias, Rey Viudo de España dijo...

pues, que honor el de rendir el barco! jajaja

buena idea la de perro loco, la usaré de vez en cuando, xD

Revisa mi blog, te he dado un premio

Saludos

Dissortat en l'exili dijo...

Si no fuese por lo patético de las situaciones "bélicas" que nos narras, serían hasta graciosas.

Saludos

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

no se si en una tómbola pero que esta historia la podría haber filmado Berlanga tranquilamente....

Saludos Carmen..

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Ea! Mathias a alguien le tenía que tocar el marrón...

Muchas gracias por tu premio... :)

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Dissortat... pues si esto nos lo tomamos a coña y olvidamos q en esta aventura murieron un buen puñado de soldados...