martes, 24 de noviembre de 2009

Orígenes de la Informática (I). La Segunda Guerra Mundial

Voy a dedicar unas entradas a los orígenes de la informática moderna, es decir, máquinas electrónicas, automáticas y programables, por lo que no me voy a retrotraer a los ábacos orientales, ni a las calculadoras mecánicas que surgieron en el XVII como la de Pascal y ni siquiera a los lectores de tarjetas perforadas que la compañía que derivaría en IBM inventó en el XIX para realizar el censo de los EE.UU.

He de reconocer que estas entradas surgen por deformación profesional, y trataré de hacerlas lo más livianas posibles, eludiendo en lo posible los aspectos técnicos que aburrirían a cualquiera que no esté familiarizado con los términos.

Sin más preámbulos. Las computadoras modernas se desarrollan por las necesidades bélicas de ambos contendientes durante el segundo conflicto mundial, así que esta entrada estará dedicada a la alemana Z3 y a la británica Colossus.

La computadora Z3 fue la primera máquina programable y completamente automática, diseñada por Konrad Zuse. Estaba construida con 2300 relés y contaba con una frecuencia de reloj de entre 5 y 10 Hz, que no admiten comparación con, por ejemplo, los entre 2 y 3'2GHz del actual Intel Core i7. El Z3 supuso además una revolución en el diseño de este tipo de dispositivos al adoptar el sistema binario y el uso del álgreba de Boole.

El Z3 fue presentado en sociedad en Berlín el 12 de mayo de 1941 y destruido durante un bombardeo aliado en 1943. Actualmente se puede contemplar una réplica, ensamblada en los 60, totalmente funcional en el Deutsches Museum.

Si comparamos el Z3 con el ENIAC de 1946 (del que hablaré en la próxima entrada) el Z3 utilizaba relés y el ENIAC tubos de vacío, además el ENIAC seguiría siendo decimal y no binario y, lo que es más importante, reprogramar el ENIAC suponía un recableado completo y volver a soldar, mientras que el Z3 leía los programas de tarjetas perforadas. Hoy en día los ordenadores están basados en una arquitectura más similar al Z3 que al ENIAC.

Desgraciadamente el Z3 no pudo tener un desarrollo posterior a la guerra debido a las restricciones que se impusieron a Alemania en materia electrónica.

La máquina Colossus fue diseñada por Tommy Flowers y estaba basada en la idea de máquina universal de Turing. El Colossus Mark I entró en funcionamiento en febrero de 1944 y el Mark II en junio de 1944 llegándose a construir 10 unidades hasta el final de la guerra.

En su construcción se utilizaron más de 1500 tubos de vacío, la entrada de datos era con tarjetas perforadas y los resultados se almacenaban en relés hasta su impresión en una máquina de escribir. Medía 2'25 metros de alto, 3 de largo y 1'2 de ancho.

Las Colossus se utilizaron para descifrar las comunicaciones alemanas generadas por las máquinas Lorenz SZ40/42. Su mayor logro fue la interceptación y descifrado el 1 de junio de 1944 de un mensaje en el que Hitler y el alto mando alemán alertaban sobre un ataque aliado en Calais.

Colossus fue uno de los mayores secretos de la Segunda Guerra Mundial. Por lo que no fue incluido en la historia del hardware hasta hace pocos años. Una vez finalizada la guerra se destruyeron 8 de las 10 máquinas por orden directa de Churchill, y de las otras, una fue desmantelada en los 50 y la décima fue destruida en los 60 junto con todos sus diseños.

14 comentarios:

Cayetano dijo...

Interesante y original entrada.
¡Vaya pedazo de "cacharros" eran los abuelos de los actuales ordenadores! Las grandes dimensiones de las primeras computadoras dieron lugar a toda una saga de películas de ciencia ficción donde la vida del futuro estaba dirigida o controlada por gigantescos ordenadores que ocupaban salones enteros. Eran sinónimos entonces progreso tecnológico y tamaño de los aparatos. Aquí el tamaño sí importaba.
Un saludo.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Cayetano,

Si estas te han parecido grandes... esperate a ver la entrada siguiente sobre el ENIAC... eso si que era un cacharro grande...

La Dame Masquée dijo...

Quien les iba a decir a esos colossus que iban a tener hijos pitufinos. Menos mal que se han simplificado las maquinas un poquito, monsieur, porque quien nos veria haciendo el blog desde una de aquellas!

Feliz dia

Bisous

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Dama, En aquella época era inimaginable el desarrollo que esas computadoras iban a tener en el futuro inmediato... bueno siguió siendo impensable hasta los años 80....si me apuras

Nikkita dijo...

Tu objetivo de hacer una entrada amena lo has logrado. Interesantisimo. Me sigue maravillando como a raiz de una guerra son capaces de realizar unos desarrollos que de otra manera quien sabe si se hubieran llevado a cabo.
Espero ya tu siguiente entrada.
Un abrazo

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Gracias Nikkita, son muchos los objetos cotidianos que tienen un origen militar desde los reactores a las latas de conserva... creo que me has dado una idea para un futura entrada ;)

Pablo Marín dijo...

Hola Jose Luis, muy interesante y ameno el post. Es cierto que gracias (o por desgracia) de las guerras se han "inventado" multitud de cosas habituales en la actualidad...

Un abrazo

Sila dijo...

Interesante artículo. Hace algún tiempo leí sobre ello. Aunque tengan poco que ver con esos aparatos de la Guerra, mi abuelo decía que el primer ordenador que vio era del tamaño de un mueble pequeño y pertenecía a una empresa de ingeniería para realizar cálculos de estructuras y esas cosas. Lo que ha avanzado la tecnología!

Un saludo

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Sila,

Mi primer contacto con un aparatejo de estos fue lo que en la Renfe llamaban "El cerebro electrónico" un mamotreto para emitir los billetes de trenes con reserva de plaza, con el cual alucinaban que estuviera conectado a Madrid!!!! desde Cuenca... no ha llovió ná!!!

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Pablo, la guerra, sus necesidades y sus estrecheces hacen que el ingenio se dispare y que se suelten fondos para investigaciones que en otra situación no se soltaría tan alegremente.

CarmenBéjar dijo...

Sorprende la mosntruosidad de estos aparatos. No me extraña que les llamasen Colossus. Imagino que necesitarían una habitación entera para colocar el "bicho", preferentemente dentro de un búnker top secret, por supuesto. Y seguro que se necesitarían varias diligentes manos y cerebros para manejarlo.

Como siempre la guerra da lugar a inventos que a veces resultan ser destructivos y otros, los menos, tiene aplicaciones, digámoslo así, posteriormente civiles.

Te agradezco que nos hagas las entradas de andar por casa para que los ignorantes en el tema como yo podamos comprenderlo con mayor facilidad.

Un beso

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Gracias Carmen,

Los orígenes de la informática son militares, en esta serie de máquinas que os iré presentando e internet también fue primeramente de uso militar.

Juan dijo...

Inédita entrada la tuya por lo poco estudado que está el tema. Ya sabía yo eso de que el primer ordenata nació en la Segunda Guerra Mundial, pero ignoraba otros pormenores.
Saludos y disculpa los retrasos en contestar tus entradas, pero el tiempo me tengo mu pillao.
Saludos José Luis.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Gracias Juan estás perdonado......