lunes, 11 de enero de 2010

Código de Circulación de 1926


La primera Administración encargada del tráfico rodado en España se creó en 1778 y era definida como la encargada de la “seguridad y comodidad de los caminos y tránsitos para la fácil comunicación”.


Sin embargo, el comienzo de la era del automóvil moderno en nuestro país tiene su pistoletazo de salida en 1899, unos 15 años después de su invención por los alemanes Karl Benz y Gottieb Daimler. En 1900 se aprueba el “Reglamento para el Servicio de Coches Automóviles por las Carreteras del Estado”. Este reglamento aportaba como datos curiosos la limitación de la velocidad a 28Km/h en carretera y a 15 km/h por ciudad, en este reglamento también se establecía ya la obligatoriedad de matricular los vehículos, siendo el primer vehículo matriculado  un Clement en Palma de Mallorca y contó, como no podía ser de otra manera, con la matrícula PM-1.


La primera modificación al reglamento de 1900, vino en 1918 y el primer Código de Circulación en 1926, el cual hubo de ser modificado en 1928. Este código volvió a quedarse obsoleto y en 1934 se redactó el que habría de ser la piedra angular de todas las reglamentaciones de tráfico en nuestro país. El código de 1934 estuvo en vigor hasta 1959, momento en el que se funda la DGT y donde se establece que la vigilancia del tráfico sería desempeñada por la Guardia Civil. El código del 59 estuvo vigente hasta 1989, momento en el que entró nuestro actual código, el cual ha tenido sus modificaciones pertinentes como el ya famoso carnet por puntos.


¿Y a que viene todo esto? Pues que esta entrada trata sobre el primer código que recibió este nombre, es decir, el de 1926 y que La Voz de Cuenca adelantaba el 12 de Julio de 1926 a sus lectores. Entre las novedades de esta reglamentación se establece que será competencia de las Jefaturas de Obras Públicas la expedición de los permisos de circulación y no de los Gobiernos Civiles como había sido hasta entonces y que el que quisiera acceder al permiso tendría que superar unas pruebas de aptitud, es decir, estableció los exámenes de conducir, que como veremos no diferían demasiado de los actuales.


Se creaban entonces dos clases de permisos, el de primera clase que “autoriza a conducir toda clase de vehículos” y el de segunda que “autoriza a conducir vehículos de servicio particular”.


Los requisitos para acceder al permiso de segunda clase eran los siguientes:


  • Presentar dos fotografías, una de las cuales será entregada al examinador y devuelta por este junto al resultado de la prueba, a fin de que pueda comprobar la identidad del interesado. Esto era importante ya que por entonces el DNI no existía.
  • Certificado médico que demuestre que no se padecen defectos orgánicos que incapaciten para la conducción.
  • Partida de nacimiento para acreditar la edad, esto nuevamente necesario al no existir un documento de identidad. La edad tenía que estar comprendida entre los 18 y los 67 años.
  • Conocer las disposiciones vigentes sobre tránsito por las vías públicas, es decir, el código de la circulación
Hasta aquí la verdad es que no hay muchas diferencias con nuestros actuales exámenes, sin embargo 1926 era otra época y esto habría de reflejarse en el código, así entre los requisitos curiosos encontramos:
  • Saber leer y escribir.
  • Certificado de Penales, carnet militar o certificado de buena conducta para los extranjeros.
  • Si el solicitante no está emancipado, son menores de edad o hembras deberán presentar la autorización paterna o marital pertinente, es decir, las mujeres solo se podían sacar el carnet de conducir con el permiso de su padre o el de su marido, y los varones que aún vivieran con sus padres también tenían que pedirles permiso aunque fueran mayores de edad.
Estos que hemos visto eran los requisitos para el carnet de segunda, para el carnet de primera nos encontramos con muchas más notas curiosas y otras no tanto, por ejemplo entre las segundas se solicita presentar un certificado de aptitudes psicofísicas. Entre las llamativas vemos:


  • Edad mínima de 23 años y máxima de 67, es decir, se requiere más edad que para el de segunda.
  • Talla mínima de 1'45 y un peso máximo de un 60% en kilos de la talla en centímetros, por lo que los muy bajitos y los obesos no podían acceder al permiso.
  • Nada de alcoholismo ni otras toxicomanías. En esto el código era especialmente severo, ya que remarcaba “siempre que sea sorprendido un conductor en estado de embriaguez conduciendo su vehículo, se le retirará el carnet por un mes; si reincide en la falta por tres y a la segunda reincidencia, de modo definitivo”, una norma sin duda muy actual y necesaria.
Además de estos requisitos los aspirantes a carnet de primera habían de pasar por más pruebas unas mecánicas y alguna un poco suigéneris:
  • Presentar una certificación oficial de una Escuela Industrial que acredite haber cursado con aprovechamiento el curso de conductor mecánico y haber desempeñado 12 meses como mínimo de prácticas.
  • Si no se tenía el certificado anterior el aspirante tenía que pasar unas pruebas de aptitud ante el Ingeniero Inspector, como el montado y desmontado de la pieza o piezas que le señalara el examinador.
Y la que es mi prueba favorita; el aspirante tenía que demostrar sus aptitudes circulando a una velocidad de nada más y nada menos de 60 km/h durante un mínimo de 2000 metros. Esto nos suena a broma ahora, pero me gustaría ver alguna de las carreteras por las que tenían que hacer este sprint, que a lo mejor cambiábamos de idea.
Por último, en 1926 como ahora todo esto no era gratis y tenía su precio, que eran de 8 pesetas el examen de segunda y de 15 el de primera, además de abonar estos derechos de examen tenías que añadir otras 3 pesetas para pagar la libreta que constituía el carnet físico y si tenías la mala suerte de perderle pedir un duplicado te costaría 2 pts.

Fuentes: Periódico "La Voz de Cuenca" del 12 de Julio de 1926, web de la DGT.

16 comentarios:

Nikkita dijo...

Hola Jose Luis, ya de vuelta!!. Que interesante la entrada... lo de ir a 60 km/h en aquellas carreteras debia ser una buena prueba, pero imagino ahora 15 km/h por ciudad... si nadie cumple la velocidad actual!. Menos mal que las mujeres, aunque fuera con permiso... podía acceder, ya que los bajitos y obesos no. Como cambian los tiempos :).
Un abrazo.

La Dame Masquée dijo...

Ay monsieur, cuanto se podia pagar entonces con unas pesetillas de nada!
Ahora te sacan un ojo de la cara.
Curiosa la prueba de conducir a 60 por hora, porque claro, es verdad, para la epoca aquello debia de ser de formula1.
Pero mire como se preocupaban ya por el alcohol al volante, eso estaba bien.

Buenas noches, monsieur

Bisous

UnConquenseMás dijo...

Por aquellos tiempos conduciendo ya ebrios...¡no hemos cambiado nada! :) Muy curiosa entrada José Luis,guardas periódicos de Cuenca tan antiguos, de 1926, o aparece citado el diario directamente el la web de la DGT?

Como anécdotas: Madrid, 1578. El notable aumento de coches y carrozas en la nueva capital obligó al monarca a poner un poco de orden en el tráfico. Para ello, prohibió a los madrileños y demás personas circular con coches o carrozas prestados o con más de 4 caballos de tiro.

Otra curiosa, Madrid, 1493. El corregidor Juan de Valderrama y el Concejo de Madrid aprobaron la Ordenanza que sancionaba con severidad a los carreteros que vayan corriendo o trotando con sus carretas.

Madrid, 1611. Se aprueba la pragmática que sanciona a las prostitutas que puedan andar en coche de ciudad, carroza, litera ni sillas de manos. Las multas oscilan desde los 4 años de destierro hasta la vergüenza pública. Este tipo de castigo consiste en mostrar al inculpado en una plaza pública ante la vista del vecindario.

Sañudos!

Cayetano dijo...

Vaya tiempos de "aquellos chalados en sus locos cacharros". La mujer, menor de edad para casi todo. Permiso del marido para conducir, como en los tiempos del tío Paco. Velocidades increíbles de 60 km hora: gran velocidad para aquellos tiempos. Lo demás ha cambiado poco.
Me alegra tu vuelta.
Un saludo.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Nikkita,

El salto de la mujer en estos últimos años a sido abismal... aunque todavía quedan cosas por limar, ya que como dice Cayetano, en tiempos no tan lejanos del tío Paco una mujer no podía tener propiedades a su nombre o abrir una cuenta corriente, siempre tenía que ir acompañada de un pariente varón...

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Dama,
Pues si se preocupaban por el alcohol pero parece que la cosa nos ha tardado en calar unos cuantos años.

En cuanto a las pesetillas habría que averiguar a cuanto ascendía el salario medio de 1926...

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Querido Paisano,

gracias por las anécdotas que aportas, en las que se ve que los problemas del tráfico no vienen solo de los automóviles.

En cuanto a los periódicos, no los tengo físicamente, sino que los extraigo de las hemerotecas digitales, te recomiendo para temas de Cuenca la de la Universidad de Castilla la Mancha, se encuentran cosas muy curiosas. A mi una de las cosas que más me gusta son las páginas de publicidad y ver los anuncios antiguos de negocios que he conocido, como el garaje de Alegría, la Ferretería del Candado, la relojería de Monjas, etc, etc...

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Cayetano,

Gracias por tu bienvenida... como apuntas las pruebas para conseguir el carnet efectivamente han cambiado poco...

Xibeliuss dijo...

Muy interesante entrada, José Luis. No, no han cambiado mucho. Excepto, afortunadamente, en las limitaciones a las "hembras"
Saludos.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

si a mi también me llamó la atención el término hembra... ya que no aparece el de macho... bueno ahora también pueden conducir los obesos y los bajitos... :)

Pablo Marín dijo...

Hola Jose Luis, muy interesante la entrada que nos muestras, y muy bien documentada.
Como diría la canción ¡¡Cómo hemos cambiado!!

Un abrazo

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Pablo,

si algún conductor de aquellos viera la M-30 a las 08:00 de un día laborable fliparía en colores...

CarmenBéjar dijo...

Madre mía qué cantidad de requisitos!!! Si se exigiera ahora esto: no pasaría nada, protestaríamos y poco más (nos conformamos con todo) y mucha gente se quedaría sin permiso, desde luego.

Fíjate: haber hecho un mínimo de 12 meses de prácticas. Bueno, esto no está mal porque conducir aquellos cacharros debía de ser complicadísimo.

Muy interesante, Jose Luis.

Un abrazo

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Carmen,

Parece que el carnet de conducir de primera era casi una especialidad académica... supongo que se debía a que su adquisición era una vía casi segura a un buen trabajo

El meditador dijo...

José Luis, el reglamento de 1934 no desapareció en 1959 sino que desapareció fundamentalmente con el reglamento general de circulación de 1992 aunque unos pocos artículos subsistieron hasta el reglamento de conductores de 2009.
También se debía citar la real orden de 1897 que es bastante ignorada.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Muchas gracias amigo "meditador" agradezco enormemente tus correcciones... Saludos.